1930
- EL CASINO
Alfred
de Lassence, alcalde de Pau, firmó una
convención con la Sociedad de los Casinos
de Cannes y Deauville, para el aprovechamiento
del Palais de Invierno. Esta sociedad confió
la transformación del edificio a Georges
Wyloo, arquitecto de la tienda Printemps de Paris
y del Casino de Deauville. Hizo derrumbar el Palmarium
(el invernadero de palmeras), en muy mal estado,
y lo sustituyó por un gran Hall rectangular.
Al Este del edificio, agrandó la sala del
restaurante, que se convirtió en la sala
de embajadores, alargada por una rotonda con fachada
de estilo neoclásico. El rigor dejó
paso a la exhuberancia, a las lineas rectas y
arabescos. Amenazados de derrumbamiento, los campaniles
se quedan finalmente en su sitio, engastados en
un complejo almocárabe de techidumbres.